miércoles, 23 de mayo de 2012

EL CAÑON DEL RIO LOBOS




En la provincia de Burgos, entre Mamolar y Pinilla de los Barruecos, tiene sus primeras fuentes el río Lobos en tierras no muy elevadas, que apenas superan los 1.200 metros de altidud. El resto de su cuenca vertiente, extendida como una sierra de pie de monte en las estribaciones de la Cordillera Ibérica, sólo asciende por encima de los 1.300 m. En algunos picos aislados como el Picón de Navas. La zona norteña de Rabanera del Pinar, la Gallega y Hontoria del Pinar en Burgos; y San Leonardo, Navaleno, Casarejos, Vadillo y Talveila en Soria; es parte de la renombrada Tierra de Pinares de terrenos silíceos cubiertos de hermosos y bien conservados bosques de pino silvestre y negral. Se comporta como cuenca receptora y gran esponja reguladora que, aparte de recoger las precipitaciones, luego las libera poco a poco al propio río o a sus afluentes Navaleno, Valderrueda y Chico. Las aguas que tributan al Lobos han creado su propia cuenca separada del Arlanza y del Duero, dado que el río fue capaz en su momento de cruzar hacia el sur las rocas calizas de la Sierra de Cabrejas. No sucede igual con el Duero, que se ve obligado a dar una gran vuelta. En su tarea de pequeño pero constante escultor, el río ha tallado en las calizas cretácicas, con los cinceles de la erosión superficial y la disolución química subterránea. El resultado es el Cañón del Río Lobos, que da nombre al Parque y es uno de sus principales valores. Es esta roca, caliza en su mayor parte, la que constituye el espacio protegido como Parque Natural, siendo éste el primero de los declarados por la Junta de Castilla y León, en Octubre de 1.985 ( Decreto 115/1.985 de 10 de Octubre ). La belleza de su paisaje, la singularidad de sus formas geológicas, la dinámica y valor didáctico de su sistema de aguas superficial y subterráneo, la riqueza de sus comunidades vegetales y animales y el valor de sus restos históricos y arqueológicos le hicieron merecedor de su estatuto de protección. Dos años después, en 1.987, por su función valiosa como refugio de más de un centenar de especies de aves nidificantes, se declaró zona especial de protección de aves, ZEPA, de acuerdo con una Directiva Europea, la 409/79. La extensión superficial es de 9.580 Has, repartidas entre los términos municipales de Hontoria del Pinar, en Burgos y San Leonardo de Yague, Casarejos, Santa Mª de las Hoyas, Herrera de Soria, Nafría de Ucero y Ucero, en Soria.
Analizando la imagen desde un satélite, apreciaríamos una forma rectangular con un extremo norte algo apuntado. En el centro quedarían los sinuosos meandros del Cañón. A los lados los bosques de páramo de sabina y pino pudio con sus barrancos. En la zona mas estrecha se apreciaría la roca caliza, casi sin vegetación, del farallón del Picón de Navas que con sus 1.330 m. Es la altura dominante.
El río y sus afluentes son un claro ejemplo de acuífero y circulación de aguas subterráneas. Al llegar a la zona caliza empiezan a infiltrarse en el agujereado subsuelo e, incluso, son prácticamente engullidos por sumideros, que convierten los ríos en subterráneos y alimentan el acuífero interior. El caudal en superficie es escaso, y pueden quedar tramos secos del cauce en algunas épocas del año. Tras un recorrido tranquilo por recovecos frescos y oscuros, vuelven a ver la luz ya en la parte mas baja del Parque, en el nacedero de la Galiana y en algunas fuentes. Este manantial tiene tal fuerza que el propio Lobos, que discurre con poco caudal, queda como afluente del nuevo río que parece nacer allí. Cuando denominaron al río - Ucero - es probable que no se dieran cuenta de que las aguas que salían de la superficie , tras un viaje bajo tierra, eran las del Lobos. La calidad y regularidad de estas aguas después de su afloramiento dan vida al río Ucero que , ya fuera del Parque, es la fuerza de molinos y antiguas fabricas. Es utilizado en piscifactoría, riego de huertas de la rica vega, constituye un coto truchero apreciado y su fama se remonta a la antigüedad. Este río , después de bañar las murrallas del Burgo de Osma, se une con el avión para terminar ambos en el Duero.
El Parque se encuentra entre dos carreteras nacionales, al sur por la N-122, que pasa por el Burgo de Osma y al norte por la N-234, que pasa por Hontoria del Pinar y San Leonardo. Desde Hontoria de puede acceder al Cañón , y a Costalago. Desde San Leonardo basta seguir la carretera local SO-920 que se bifurca al salir de al salir del pueblo y conduce a la derecha por la SO-960 hacia Santa María de las Hoyas cruzando el Cañón en su parte central por el Puente de 7 Ojos, y a la izquierda por Casarejos, Cuesta de la Galiana y Ucero.
Tras atravesar esta villa y emplazado en un antiguo molino construido en piedra, se encuentra el Centro de Interpretación, donde se puede recibir información y familiarizarse con el Medio antes de visitarlo. Una vez fuera del coche y en agradable paseo, bien por el camino o al lado del río cuando lleva poco caudal, es aconsejable llegar hasta la Ermita de San Bartolomé, contemplando el paisaje de esta parte del Cañón.
El Parque se puede visitar durante todo el año, siempre que no se exceda de un número de personas. En invierno y primavera pueden existir limitaciones a la hora de entrar en las zonas de reserva. Conviene informarse de la necesidad de permisos con anticipación. Cualquier día del año presenta su encanto y siempre son los mejores los días de poca afluencia, como los de diario y fines de semana corrientes, en que el disfrute y la apreciación se multiplican.
La recolección de plantas, flores, animales, fósiles incluso minerales no deben realizarse dentro del Parque, pues supone una degradación natural y un perjuicio a otros visitantes. No hay que olvidar que son muchos los visitantes y, aunque se lleven poco, el impacto es importante. Por eso nuestro lema es que " Tu mejor huella sea no dejarla ". No está de sobra insistir en el peligro del fuego, que no debe hacerse nunca si no es en el lugar y momento autorizados. Hay que evitar que un descuido o negligencia pueda arruinar, en un momento, una labor de años de la naturaleza. Otro punto importante en el comportamiento es respetar el silencio del lugar, aprender a escuchar y en ningún caso gritar, o producir ruidos innecesarios. La resonancia y el eco del Cañón amplifican los sonidos, que pueden asustar a los animales, perjudicar la reproducción y la crianza y estropear la visita de otras personas que vienen a contemplar estos parajes en su forma natural.
En el verano el calor aprieta, las fuentes se secan y el agua escasea en superficie. No está demás ir provistos de cantimplora y gorro. No hay que olvidar que en invierno el frío puede ser intenso y es indispensable ir bien arropados. Las inundaciones se producen tras intensas precipitaciones y deshielos. Son posibles desde otoño y hasta la primavera, y suponen un cambio drástico en el régimen del río y sus arroyos, que de estar casi secos pasan a correr en todo su cauce, arrastrar todo lo que encuentran, formar diques naturales, cambiar el curso del río, limpiar los residuos acumulados, sembrar de restos todos los rincones y anegar las partes bajas del Parque. En estas circunstancias desaparecen caminos, no hay puentes para el cruce de la corriente, puede ser necesario atravesar a veces por rocas y cortados, que suelen estar húmedos y resbaladizos y hay que tener precaución con los bienes que dejemos cerca del cauce. En resumen, puede hacerse difícil y peligroso, a veces imposible, el tránsito y recorrido por algunas zonas. Por ello merece la pena acudir al la Guardería Forestal o al Centro de Interpretación para informarse de este tema o cualquier otro.
Existen algunos riesgos para las personas que conviene recordar. Entre ellos, el tránsito por el borde de los cortados, que además, no está permitido en las zonas de nidos, caminar a oscuras donde abunden simas o cavidades verticales como en algunas partes de la paramera, hostigar a culebras, practicar la espeleología sin las debidas precauciones, entre otros. Cuando se quiera tener una visión más de conjunto hay que acercarse alguno de los miradores. El Alto de la Galiana, el Mirador de las Gullurías, el Picón de Navas, Costalago y el Collado de Santa María son los más interesantes y conocidos.
La oferta de servicios se centra en los pueblos mas grandes como San Leonardo y Hontoria del Pinar, seguidos en menor medida por Casarejos, Santa María de las Hoyas y en Ucero.
Hontoria del Pinar, (Burgos).
Guardia Civil - Restaurantes y Mesón - Hostales - Pensiones - Casas Rurales - Supermercado y comercios - Centro Forestal - Piscinas y Camping municipales - Areas recreativas -Protección Civil ( REMER * 649.460.215 ).
San Leonardo de Yagüe.
Guardia Civil - Restaurantes - Pensiones - Gasolineras - Puesto de socorro de Cruz Roja - Supermercados - Piscinas municipales - Zonas recreativas - Casas Rurales.
Ucero.
Camping - Centro de Interpretación del Parque - Casa de turismo rural - Bar y tienda. 
Santa María de las Hoyas.
Ayuntamiento - Bar y Comercios - Casas Rurales.
Casarejos.
Ayuntamiento - Bar - Comercio - Mesón - Casas Rurales
Información obtenida del libro del Cañon del Río Lobos, escrito por J. Manuel Meneses Canalejo, Director-Conservador de este Parque Natural, en colaboración con Eugenio Sanz Pérez, Antonio Segura Zubizarreta, J. Luis Hernandez Hernandez, Alberto Sanz Aragones, David Botija, Jose Ulloa Velazquez, Angel Almazan de Gracia y Jose Mª Díez ( Pototo ) y alguno mas, que aunque no salimos en el libro, hemos puesto nuestro granito de arena.
 Página redactada y diseñada por Raúl Peñaranda Camarero.

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